El valle de Ossau, el más oriental de los tres grandes valles del Bearn, finaliza en el afamado Puerto del Portalet después de rodear la terrible silueta negra del Midi d’Ossau. En su cabecera, el valle forma un magnífico y apacible circo donde predominan los pastos y las suaves cúpulas, docilidad solo truncada por la presencia de algunas formidables agujas que emergen aquí y allá, como si quisieran competir, sin demasiado éxito, con el coloso del Pirineo Occidental. El circo de Anéou es un paraíso verde para los rebaños que pastan plácidamente en las extensísimas praderas situadas a los pies de la sombría mole volcánica del Midi. En invierno, sin embargo, este mismo escenario se transforma en un magnífico anfiteatro blanco, una auténtica delicia para los esquiadores y montañeros que buscan coronar los domos que lo delimitan y disfrutar de las fabulosas panorámicas que se contemplan desde este privilegiado rincón del Pirineo. Entre esas cumbres destaca el Pico de Canal Roya, situada justo en el vértice superior del valle homónimo, ya en la vertiente española. Esta montaña podría considerarse como la cima más frecuentada de cuantas rodean al Midi, ya que es también la más accesible, al ser la culminación de un amplio y suave lomo situado en el extremo inferior izquierdo del circo. Por ello, constituye una excelente cima de iniciación a la montaña invernal, con el extraordinario premio de tener en primer plano una de las montañas más singulares y emblemáticas de toda la cordillera, como podremos comprobar en el ascenso con raquetas que se detalla en esta reseña.
El valle de Ossau, el más oriental de los tres grandes valles del Bearn, finaliza en el afamado Puerto del Portalet después de rodear la terrible silueta negra del Midi d’Ossau. En su cabecera, el valle forma un magnífico y apacible circo donde predominan los pastos y las suaves cúpulas, docilidad solo truncada por la presencia de algunas formidables agujas que emergen aquí y allá, como si quisieran competir, sin demasiado éxito, con el coloso del Pirineo Occidental. El circo de Anéou es un paraíso verde para los rebaños que pastan plácidamente en las extensísimas praderas situadas a los pies de la sombría mole volcánica del Midi. En invierno, sin embargo, este mismo escenario se transforma en un magnífico anfiteatro blanco, una auténtica delicia para los esquiadores y montañeros que buscan coronar los domos que lo delimitan y disfrutar de las fabulosas panorámicas que se contemplan desde este privilegiado rincón del Pirineo. Entre esas cumbres destaca el Pico de Canal Roya, situada justo en el vértice superior del valle homónimo, ya en la vertiente española. Esta montaña podría considerarse como la cima más frecuentada de cuantas rodean al Midi, ya que es también la más accesible, al ser la culminación de un amplio y suave lomo situado en el extremo inferior izquierdo del circo. Por ello, constituye una excelente cima de iniciación a la montaña invernal, con el extraordinario premio de tener en primer plano una de las montañas más singulares y emblemáticas de toda la cordillera, como podremos comprobar en el ascenso con raquetas que se detalla en esta reseña.
